jueves, 10 de enero de 2013

¡Un barrio que no hay que perderse!


Bohemios a orillas del Meguro

Naka-Meguro, Tokio

Cerezos en flor en el barrio de Naka-Meguro, en Tokio. / MAI MICHITSUJI
Durante los ataques aéreos de la Segunda Guerra Mundial, los tokiotas desesperados se lanzaban al río Meguro. Hoy acuden a las cafeterías y a las tiendas la moda que ocupan sus orillas. Puede que los fantasmas bélicos ronden por este distrito del centro-sur de Tokio – a dos paradas del cruce de Shibuya- pero sus habitantes miran hacia delante. Tras unas décadas de decadencia, ahora es uno de los barrios tomados por los jóvenes bohemios recién graduados que buscan alquileres baratos. Está lleno de galerías de arte y tiendas con artículos de todo tipo, también de segunda mano. Es un buen sitio para conocer los restaurantes a los que van los auténticos tokiotas, fuera de circuitos turísticos, como el Kushiwakamaru, perfecto si te gusta el yakitori.
Los puntos de visita obligada en el barrio son el templo Daien-ji, el Meguro Museum of Art y el extraño Museo Parasitológico. El primero, entre árboles, data de 1615 y es muy fotografiado. El Museo de Arte apuesta por los artistas locales pero también acoge exposiciones internacionales de altura. El parasitológico es, probablemente, uno de los más desagradables del mundo. La pieza más repugnante es una tenia de 8,8 metros de largo que vivía en el cuerpo de un hombre de Yokohama. Original, sí, pero también prescindible. Más allá de tan peculiar muestra hay otro barrio de diseño muy prometedor, el MISC.

No hay comentarios:

Publicar un comentario