Demuestran que urogallos usan el espacio y los recursos en función del sexo
Oviedo, 8 may (EFE).- Investigadores de la Universidad de Oviedo han demostrado que las hembras y los machos de urogallo cantábrico utilizan el territorio de forma diferenciada por su sexo, de tal forma que durante el periodo de cría las primeras se desplazan a las zonas altas de los bosques y aumentan la variedad de su dieta.
Para la investigación, publicada en la revista Journal of Ornitology, se han utilizado técnicas de espectrometría de masas para analizar las plumas perdidas durante la muda y recogidas en los bosques de la cordillera cantábrica, lo que ha permitido definir la dieta seguida.
Si bien existían estudios previos que indicaban que durante la cría de los polluelos de urogallo se producía una segregación espacial, "se ha podido demostrar mediante observación indirecta que machos y hembras ocupan lugares de características bien diferente durante la muda y crianza de los pollos y que lo hacen posiblemente para consumir alimentos distintos", explica en un comunicado el coautor del estudio Mario Quevedo de Anta.
Así, mientras que tras el apareamiento los machos permanecen en las zonas interiores de los bosques donde se encontraron con las hembras, estas últimas ocupan zonas boscosas situadas a mayor altura donde encuentran microhábitats que concentran una mayor diversidad de especies arbóreas y de insectos donde crían a los polluelos.
"Cuando empezamos a recoger plumas de urogallo el objetivo era confirmar el uso diferenciado del espacio y los recursos entre machos y hembras de la especie, pero además el análisis de las plumas ha arrojado un resultado no esperado", afirma Mario Quevedo.
Los principales valores de isótopos estables (átomos del mismo elemento con distinta masa que pasan del alimento al organismo del animal y se depositan en el plumaje) son distintos no solo entre machos y hembras sino que difieren en función de las especies vegetales dominantes en cada zona en la que se encontraron plumas.
Los resultados obtenidos en el análisis de isótopos estables que arroja la espectrometría de masas implican que los individuos eligen un espacio determinado y son fieles a él durante la muda.
"No tenemos constancia de que el análisis de isótopos estables de las plumas se haya aplicado anteriormente al estudio de aspectos relacionados con el urogallo o con aves herbívoras y la forma de trabajar en el campo, consistente en la recogida de plumas, reduce las molestias a las aves asociadas a las técnicas directas de observación y a otras acciones que impliquen la captura y manipulación de los individuos", añaden los investigadores.
Como subraya Mario Quevedo, "la observación indirecta permite conocer mejor su comportamiento y otros aspectos sin molestar a las aves, lo que es fundamental al tratarse de una población amenazada y poco conocida como es el urogallo cantábrico".EFE
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