viernes, 24 de febrero de 2012

Ëxito en la reintroducción del águila imperial en Andalucía

Ejemplar De Águila Imperial Ibérica
Foto: EUROPA PRESS/MIGRES


SEVILLA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El proyecto de Reintroducción del Águila Imperial Ibérica en Andalucía de la Junta de Andalucía está obteniendo "un notable éxito, comparable al de otros programas de reintroducción similares realizados con grandes rapaces en Europa y Estados Unidos", según los resultados científicos publicados recientemente en la revista del Science Citation Index 'Ardeola' por expertos como Roberto Muriel, Eva Casado, Agustín Madero, Cecilia P. Calabuig, y Miguel Ferrer, investigador de la Estación Biológica de Doñana del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y presidente de la Fundación Migres.

Estos resultados son comparables, según señala, a los obtenidos en otros proyectos de reintroducción con rapaces de gran tamaño desarrollados en otras países, como el águila calva o pigargo americano en Estados Unidos, el pigargo europeo en Escocia o el águila real en Irlanda. En estos proyectos, los primeros eventos reproductores tuvieron lugar entre seis y diez años después de su inicio, dependiendo de la especie y el método de suelta, según informa la Fundación Migres en una nota.

Además, resalta que el proyecto de reintroducción del águila imperial ibérica en Andalucía constituye "un excelente" ejemplo de gestión proactiva, que puede y debe integrarse junto con otras medidas más tradicionales en los modernos programas de conservación. En concreto, se ha comprobado que con una apropiada planificación, ejecución y seguimiento posterior, los programas de reintroducción han resultado ser "una herramienta adecuada" para la recuperación de poblaciones amenazadas y contribuyen a incrementar el conocimiento sobre las aplicaciones de estas técnicas de restauración, así como de la propia biología de la especie.

En esta línea, la Fundación Migres se centra en el trabajo realizado en la provincia de Cádiz, donde las aves reintroducidas ya han formado parejas territoriales estables y han logrado criar con éxito dos pollos, los primeros que nacían en Cádiz 54 años después de haberse extinguido en esta provincia. Ambos indicadores, el establecimiento de parejas territoriales y el nacimiento de pollos de parejas reintroducidas, marcan el punto de inflexión para conseguir una futura población reproductora y, en consecuencia, "un avance exitoso en cualquier proyecto de reintroducción".

En 2002, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía puso en marcha, con la supervisión científica de Miguel Ferrer, el programa de reintroducción del águila imperial ibérica en la provincia gaditana con el fin alcanzar un triple objetivo de recuperar un antiguo núcleo reproductor, favorecer la interconexión entre las subpoblaciones existentes e incrementar la viabilidad global de la especie.

Del mismo modo, en 2005 la Consejería de Medio Ambiente y el CSIC iniciaron un plan específico de conservación para la especie en el amenazado núcleo de Doñana que, entre otras medidas, incluía el reforzamiento poblacional con el fin de incrementar el número de parejas reproductoras y revertir el sesgo sexual hacia machos que se había producido durante la década precedente.
RIGOR CIENTÍFICO Y LOGROS

Ambos programas se basaron en estudios previos sobre genética, disponibilidad de hábitat, dinámica y demografía de la especie, impacto sobre las poblaciones donantes y análisis de viabilidad poblacional. Como resultado, entre 2002 y 2010 se han liberado 58 jóvenes águilas imperiales mediante técnicas de 'hacking' --crianza en semilibertad-- en tres enclaves de la comarca de La Janda en la provincia de Cádiz y, siguiendo el mismo procedimiento, se han soltado 15 individuos en la subpoblación de Doñana.

Todos los ejemplares procedían de la subpoblación andaluza de Sierra Morena y eran pollos con un elevado riesgo de muerte por enfermedad, caída del nido, cainismo o abandono paterno, procedentes de los rescates efectuados dentro del programa de Actuaciones para la Conservación del Águila Imperial Ibérica llevado a cabo por la Administración andaluza desde 2001.

A pesar de ser pollos procedentes de nidos problemáticos y territorios de baja calidad, la supervivencia registrada hasta el primer año de vida ha sido del 66,8 por ciento, una cifra muy similar a la registrada para la especie en otros estudios previos y superior a la estimada en la población de Doñana a finales de la década de los 80 del pasado siglo.

A mediados de 2009 es cuando se localiza la primera pareja territorial estable en la provincia de Cádiz, formada por un macho reintroducido en 2007 en La Janda y una hembra de cuatro años no reintroducida, que se asentaron en una zona muy próxima al enclave habitual de suelta. Al siguiente año iniciaron la reproducción y lograron criar con éxito dos pollos que se independizaron sin problemas. Además, ese mismo año se estableció otra nueva pareja territorial, también muy cerca de la zona de suelta, formada por un macho reintroducido y una hembra no reintroducida procedente de Doñana.
RESULTADOS

El establecimiento de las primeras parejas territoriales y la reproducción con éxito de las mismas constituye el punto de arranque de una futura población reproductora. Estos procesos se producen con lentitud por ser una especie con madurez sexual retardada y baja fecundidad, a lo que se suma una tasa de suelta también baja, 6,4 ejemplares al año de media en Cádiz.

No obstante, la evolución observada hasta ahora concuerda con las estimaciones realizadas a priori, según las cuales seria esperable la formación de dos parejas en los diez primeros años del proyecto. Estos resultados son comparables a los obtenidos en otros proyectos de reintroducción con rapaces de gran tamaño desarrollados en otras países, como el águila calva o pigargo americano en Estados Unidos, el pigargo europeo en Escocia o el águila real en Irlanda.

Igualmente, los resultados han permitido igualmente constatar el flujo efectivo de individuos entre las diferentes subpoblaciones reproductoras, confirmándose tanto la emigración desde la zona de suelta como la atracción de posibles reproductores de otros núcleos, así como el "potencial" papel como interconector de un futuro núcleo en la provincia de Cádiz.

Dado que el objetivo final de los programas de reintroducción es conseguir una población que se sostenga por si sola a largo plazo, las sueltas deberían continuar al menos hasta garantizar una productividad natural de la incipiente población equivalente a la tasa anual de liberación. Esto significa alcanzar un tamaño de población mínimo de cuatro y cinco parejas.

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